Capítulo 3
Miércoles 13:07 hrs.
He llamado a Ale, mi ex, me he dado un baño y rasurado, hacía mucho que no me rasuraba, la espero en un restaurante mientras tomo un vaso con agua, no me apetece nada desde la visión de anoche, no pude dormir y mucho menos puedo pensar con claridad. Ella llega tan radiante como siempre, me levanto, al abrazo con todas mis fuerzas y la beso en la mejilla, ella me corresponde el abrazo de manera escueta mientras que el beso es un poco más cálido, la invito a sentar. ¿Y bien? -Me dice con un tono de fingida indiferencia.
Ale, te necesito. –Le digo mientras ella frunce el entrecejo y cortante me responde:
-Ya habíamos hablado de esto Luis, “tus visiones” son algo con lo que simplemente no puedo lidiar, no puedo seguir junto a ti mientras te expones a cualquier clase de peligro por unas alucinaciones tuyas.
-Pero, es precisamente por eso que te llamé, te necesito cerca porque he tenido otra de esas alucinaciones, le dije consternado.
Ella tomó su bolso, - Es suficiente, no quiero escuchar más. Me decía con tono firme mientras se levantaba del asiento.
-Voy a morir. Dije sin mostrar mi angustia. Ella sorprendida volteó el rostro y me miró fijamente, miró a mis ojos directamente, sentía yo que estaba siendo analizado, que ella buscaba dentro de mis pensamientos a través de mis ojos. Su rostro pasó de la firmeza a la angustia, como si de pronto ella misma hubiera visto mi visión de la noche anterior, se sentó de nuevo y tomó mis manos, seguía mirándome, ya no inquisitoria pero sí condescendientemente.
-Escucha, tú no vas a morir, todas esas “visiones” que tienes no son más que el reflejo de lo que sientes por la pérdida de tu compañero, no puedes predecir el futuro y menos sentadote en un sillón tomando vodka y fumando habanos todas las noches, lo que necesitas es ayuda profesional. Me dijo contemplativamente.
-¿Qué? No puedo creer que digas esto, tú eres la única que podría creer en lo que digo y ahora me dices que necesito ayuda “profesional”, ¡carajo! Te necesito más que nunca, y me das la espalda, es increíble, -comenzaba a exaltarme. Escucha Ale, te amo, pero no estás aquí ahora para escuchar eso, estás aquí porque necesito ayuda, estoy muy sacado de onda, me siento muy mal y en verdad quiero que estés a mi lado. Le dije con los ojos humedecidos.
-Luis –Me dijo mientras seguía sosteniendo mi mano. Yo te amo a ti, lo sabes, pero no puedo permitir que sigas con este juego, has estado inventándote estas visiones y tienes que dejar de hacerlo, por tu propio bien. Si quieres que te ayude y esté contigo está bien, pero lo haremos bajo mis términos.
¿Bajo sus términos? ¿De qué estaba hablando? Le acabo de decir que voy a morir.
- Ok, ok, lo haremos bajo tus reglas. Le dije. Mientras pensaba, quizá ella tiene razón y todo esto no ha sido más que muy extrañas coincidencias. Trato de hacerme a la idea de que los demás están en lo correcto y yo soy el loco que alucina cosas.
Miércoles 19:23
Estoy afuera de la oficina donde Alex trabaja, la espero porque me va a llevar con un buen psicoanalista que según sus palabras; podría ayudarme a superar mis problemas. Claro, si se supone que estoy loco lo que debo hacer es ir con el loquero, pensé, sin embargo no podía dejar de lado la posibilidad de demostrarle que digo la verdad pero Alex en verdad está convencida de que el loquero “me puede ayudar”.
-Luis, he pensado en todo este asunto, -me dijo, mientras caminábamos hacia el loquero. Me parece que no has hablado del tema con nadie, y bueno, tú sabes, Carlos era muy cercano a ti, incluso a mi que era tu, -se quedó callada unos segundos, muy probablemente buscando un juego de palabras que no la comprometiera, o la hiriera. –pareja, nunca me comentaste cómo te sentías al respecto.
-¿quieres saber cómo me sentí en ese momento? Le dije con un leve tono de ironía. -Bien, te contaré.
RB




2 Comments:
orale.....ta chido.... la neta ta chido, me gustó...
Se hace lo que se puede, gracias. =)
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